Tips para usar tu ec├│grafo en Veterinaria

la importancia de el ultrasonido veterinario

En el momento actual, la ecografía es la técnica de diagnóstico por imagen más versátil de la que dispone el veterinario en la clínica diaria ya que permite realizar diagnósticos rápidos, de una forma inocua y con un alto grado de fiabilidad.

En esta presentación se han elegido una serie de situaciones clínicas frecuentes en las que la exploración ecográfica puede marcar la diferencia en la toma de decisiones.

Aparato Genital Femenino

La ecografía es el método de imagen que permite diagnosticar las afecciones uterinas con mayor facilidad y rapidez detectándolas incluso en su fase inicial; la alteración más frecuente es aquella en la que el útero se observa más o menos distendido y lleno de material líquido; en función del tipo de líquido (mucoso, seroso, sanguinolento o purulento) la ecogenicidad del contenido uterino va desde anecogénico a moderadamente ecogénico aunque la ecografía no permite diferenciar con precisión el tipo de acúmulo y la centesis está contraindicada por la posibilidad de diseminación de la infección. La aportación clave de la ecografía es permitir diferenciar si este acúmulo de líquido se acompaña o no de masas uterinas y/o alteraciones ováricas y la valoración precisa de la pared uterina que facilita la toma de decisiones sobre el tratamiento debido a que, la presencia de quistes (hiperplasia quística endometrial) que se observan como pequeñas esferas anecogénicas distribuidas por toda la pared uterina, o de zonas de endometrio degenerado o que se desprenden (endometriosis) pueden desaconsejar la utilización de un tratamiento médico.

Aparato Gastroinstestinal

La ecografía permite distinguir los diferentes tramos del digestivo porque, aunque la estratificación de la pared es constante a lo largo de todo el tubo digestivo, el grosor total y el individual de cada una de las capas es distinto en función de la sección que estemos ecografiando por lo que, cuando se aprecia una alteración ecográfica, somos capaces de localizarla anatómicamente. Entre las aportaciones clave de la ecografía está la distinción de la obstrucción intestinal, en estos casos se observan las asas intestinales anteriores a la obstrucción muy dilatadas, con un contenido normalmente líquido y un punteado hiperecoico (burbujas de gas) y movimiento de vaivén (excepto en los primeros momentos en que puede haber hiperperistalsis como reacción del organismo para solucionar la obstrucción), las asas posteriores a la obstrucción suelen estar vacías o casi vacías; además, podemos diferenciar la causa de la obstrucción, la ecografía nos va a definir la presencia de cuerpos extraños ya que si el cuerpo extraño permite el paso de los ultrasonidos se ve en su totalidad como es el caso de juguetes de espuma, esponjas, etc; y si el objeto impide el paso de los ultrasonidos observamos una superficie muy ecogénica con sombra acústica nítida asociada. Otras causas de obstrucción son la presencia de masas anormales del propio aparato digestivo que se distinguen por la pérdida de la

estratificación normal del digestivo en el tumor (un patrón ecográfico habitual es el modelo en diana con un centro hiperecogénico y un anillo hipoecoico rodeándolo) o de invaginación intestinal en la que la pared intestinal muestra un mayor número de capas correspondientes a un asa dentro de otra (el patrón ecográfico se suele describir como

el signo de anillos concéntricos o de capas de cebolla). La ecografía también permite establecer si estamos ante una urgencia quirúrgica ya que la presencia de hiperecogenicidad adyacente a la lesión debida a esteatosis de la grasa abdominal y reacción inflamatoria de las serosas o de líquido libre son signos de peritonitis; en los casos de perforación intestinal, además de los signos de peritonitis, se ve gas libre en la cavidad abdominal que se distingue por la cola de cometa asociada a una interfase lineal hiperecoica situada en la parte superior de la zona ecografiada.

tips para mejorar el uso del ultrasonido en animales

Triaditis en Gatos

Desde un punto de vista práctico nos vamos a referir a esta alteración como la presencia simultánea en el animal de enfermedad inflamatoria intestinal, colangitis/colangiohepatitis y pancreatitis crónica. La ecografía aporta una visión general de los órganos afectados y permite la toma de muestras del hígado por punción/biopsia para establecer el tipo de colangitis (neutrofílica o linfocítica). Los hallazgos ecográfico más habituales en estos animales son, en el caso de intestino, muy poco evidentes, en algunos animales se observa distensión con presencia de líquido, engrosamiento de la pared gástrica y/o duodenal y aumento de ecogenicidad de la capa mucosa. Refiriéndonos al páncreas, depende de la intensidad del daño aunque, en general, los cambios ecográficos son más sutiles que en el perro, puede verse el páncreas hipoecogénico o con ecogenicidad heterogénea, reacción peritoneal adyacente y presencia de líquido libre en los casos más graves. La localización ecográfica del lóbulo pancreático izquierdo en gatos es más sencilla que en el caso del derecho, se encuentra situado entre el estómago y el colon transverso y puede llegar hasta el bazo, en el corte longitudinal está recorrido por una estructura tubular anecogénica que se corresponde con el conducto pancreático cuyo diámetro no debería exceder de 2,4 mm: un diámetro aumentado es un signo indirecto de pancreatitis crónica.

En cuanto al hígado, en estos animales es frecuente el aumento de ecogenicidad del parénquima, presencia de vesícula biliar distendida y con contenido ecogénico, puede haber engrosamiento de la pared vesical (superior a 1 mm.) y dilatación de conductos biliares intra y extrahepáticos. En gatos se diferencia bien el colédoco en el hilio hepático y ventral a la vena porta; un conducto tortuoso con diámetro superior a 4 mm. confirma la dilatación de vía biliar extrahepática.

Abdomen Agudo

Nos vamos a centrar so╠ülo en dos situaciones muy concretas en las que la ecografi╠üa facilita mucho el diagno╠üstico; en primer lugar, la torsio╠ün de bazo aislada, ecogra╠üficamente se caracteriza por la presencia de un bazo muy grande que ocupa gran parte del abdomen, el pare╠ünquima es hipoecoge╠ünico y con mu╠ültiples puntos o rayas hiperecoge╠ünicas (aspecto reticulado) por todo el o╠ürgano; el tejido periesple╠ünico es muy ecoge╠ünico debido a la reaccio╠ün inflamatoria y resulta difi╠ücil localizar las venas en el hilio, en muchos animales el hilio esta╠ü ÔÇťrellenoÔÇŁ por el mismo tejido hiperecoge╠ünico que rodea al bazo adoptando una forma ma╠üs o menos triangular ya que el mesenterio y la grasa se introducen acompan╠âando a las venas en la torsio╠ün; si se dispone de Doppler se puede confirmar la ausencia de flujo en las venas esple╠ünicas.

Y, en segundo lugar, vamos a hablar del mucocele biliar. Esta alteración puede llegar a ser una urgencia quirúrgica y la ecografía nos va a ayudar a distinguir los diferentes estadíos de gravedad; en un primer momento, la vesícula aparece distendida y con gran cantidad de lodo ecogénico y muy poca bilis normal, a medida

que progresa la enfermedad (mucocele emergente), el lodo empieza a tener un aspecto hiperecogénico y estrellado en el centro y su posición no depende de la gravedad, pero sólo abarca una parte de la vesícula con bilis anecogénica que lo rodea. Finalmente, se llega a la situación más grave en la que la vesícula está muy distendida, la pared engrosada y el contenido es un acúmulo muy ecogénico central con radios que se dirigen a la periferia (se asemeja a un kiwi cortado por la mitad), este contenido es inmóvil y hay sólo una pequeña cantidad de bilis anecogénica entre los radios o en la periferia; en este momento también se aprecia dilatación del conducto cístico que podría extenderse al colédoco; en este momento el signo de Murphy es positivo (la presión con la sonda en el área de la vesícula en el paciente causa molestias). Otros signos de gravedad serían la presencia de grasa y mesenterio inflamados e hiperecogénicos en la del hilio o cercano al cuello de la vesícula biliar así como una pequeña cantidad de derrame que pueden indicar peritionitis localizada y posible ruptura.

Hematuria

La ecografía permite diferenciar algunas de las causas de hematuria asentadas en el aparato urinario más frecuentes, así, es muy sensible para la localización de cálculos en cualquier punto del aparato urinario (riñón, uréter, vejiga o uretra) ya que los cálculos se ven con una superficie muy ecogénica y una sombra acústica nítida; además, si existe obstrucción en algún punto, la dilatación inicial de pelvis renal se valora por ecografía utilizando un corte transversal del riñón a la altura del hilio, la pelvis dilatada se ve con forma de una media luna o boomerang anecoico en el borde medial de la cresta renal. Otras causas de hematuria frecuentes en pequeños animales son la infección (cistitis, pielonefritis) y la neoplasia renal o vesical. Los procesos neoplásicos renales provocan cambios focales o mulifocales de ecogenicidad mixta excepto en el caso del linfoma en el que se suelen afectar ambos riñones de forma difusa, la ecogenicidad varía, en el gato suele aumentar y en el perro disminuir, pero no es una regla exacta y hay que recurrir a la toma de muestras para establecer el diagnóstico. En cuanto a las neoplasias de vejiga urinaria, hay que obtener las imágenes con la vejiga distendida para valorar el tamaño y la posición del tumor así como la invasión de las diferentes capas de la vejiga, pueden adoptar la forma de un engrosamiento focal con una superficie irregular, un engrosamiento difuso de toda la vejiga o la presencia de una masa sólida que ocupa parte de la luz vesical.

Politraumatizados

Ante un animal politraumatizado, y siempre que su estado físico lo permita, hay que intentar hacer una ecografía abdominal que valore como punto clave la presencia de líquido libre y permita la obtención de una muestra de ese líquido mediante punción ecoguiada para diferenciar si es sangre, en cuyo caso hay que ecografiar cuidadosamente los órganos parenquimatosos (bazo, riñones, hígado) para localizar rotura o laceración; si el líquido es orina suele resultar algo más difícil localizar el punto de rotura en la vejiga mediante ecografía porque se enmascara debido al engrosamiento de la pared vesical cuando se vacía que tapa la rotura; en algunas ocasiones sí podría verse un coágulo hiperecogénico en la zona vesical traumatizada; si se puede sondar al animal, se confirma con facilidad la rotura ya que, al introducir suero templado a través del catéter urinario se ve como se distiende un poco la vejiga y el suero (se distingue muy bien porque las pequeñas burbujas de aire se ven como

puntos brillantes en la ecografía) termina saliendo a cavidad abdominal.

Por último, si el líquido tiene restos de contenido gastrointestinal es indicativo de perforación en algún punto del tubo digestivo; la ecografía en estos casos suele

mostrar signos de peritonitis grave con hiperecogenicidad de la grasa abdominal, mesenterio y serosas, intestinos ma╠üs o menos fruncidos y presencia de gas libre en la cavidad abdominal que se situ╠üa en la parte superior del abdomen y muestra el artefacto de reverberacio╠ün interna o ÔÇťcola de cometaÔÇŁ. El punto de rotura puede ser difi╠ücil de identificar, pero cuando se localiza se corresponde con un a╠ürea focal en la pared intestinal engrosada, hipoecoica y con pe╠ürdida de la estratificacio╠ün.

TOMA DE MUESTRAS MEDIANTE PUNCIÓN ECOGUIADA

Finalmente, resaltar la importancia de la toma de muestras mediante punción ecoguiada; en muchas ocasiones, a las lesiones que se detectan por ecografía no se les puede poner nombre y apellidos y es la citología, o en su caso la biopsia, ambas obtenidas del punto exacto de la lesión gracias a la ecografía, las que permiten establecer un diagnóstico certero. De los dos métodos, la punción es sencilla de realizar, conlleva muy pocos riesgos y es bastante económica de realizar. En la técnica de manos libres se sujeta el transductor con una mano y se inserta la aguja con la otra de forma que el trayecto de la aguja coincida con el plano del ultrasonido y podamos ver en la pantalla todo el trayecto de la aguja, el ángulo de inserción de la aguja se decide en función del tipo de lesión y su localización; cuanto más profunda en general menos ángulo hay entre la aguja y el transductor.

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